Elvis Presley no inventó el rock ni fue el primer cantante en mover sus caderas, pero sí recibió más atención que ninguno de sus predecesores. De aprender de la cultura afroamericana pasó a popularizar el rock&roll entre sus compatriotas blancos.
Shakira es la referente mundial en cuanto a la mal llamada danza del vientre se refiere. Raqs Sharqi es el término correcto; lo otro lo popularizaron exploradores franceses en el siglo XIX.
Y aunque tiene familiares libaneses y siempre ha utilizado la danza rodeada de otros símbolos árabes para darle contexto, todos tenemos claro que Shakira la explotó bajo unos cánones de belleza muy occidentales.
Eminem es, probablemente, la máxima expresión de la apreciación cultural que simboliza la semilla llena de ingredientes y cuidados, y también de la apropiación cultural en forma de frutos chetados por el privilegio blanco.
