ARTÍCULO COMPLETO PARA MIEMBROS

EL REY INCANCELABLE y el hipócrita dilema de separar artista de obra

La semana pasada estrenaron el biopic de Michael Jackson y no pude esperar mucho para ir a verla.

Concretamente, nada.

La primera sesión del día del estreno compatible con mi trabajo… ahí estaba.
Solo fui acompañado de mi niño interior.

El mismo que escuchó el cassette de Dangerous tantas veces que casi destroza la cinta.

Ese niño de 7 años que bailó Remember the Time en un festival de las colonias y fue uno de los grandes protagonistas del vídeo resumen del colegio.

Verme después en casa el VHS con el montaje, fue mi primera experiencia artística.

Podríamos decir que fue mi primer “videoclip”.

Con 25 años, y después de su fallecimiento, decidí tatuarme en el gemelo una plantilla de su cara de niño, de la época de los Jackson 5, con un peine en el afro.
Ritual que repetí con la muerte de Andrés Montes.

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