MAMBARÇA MENTALITY – Porque es un error que el F.C.Barcelona colabore con Kobe Bryant 

El año pasado me preparaba para ver un Chelsea Barça. 

Partido de Champions, Coca-cola, comida basura y medio porro para el postre. Plan perfecto.

Pero nada más salir los jugadores al campo sentí un pinchazo en el pecho. 

Todavía no estaba rodando el balón y ya estábamos perdiendo.

¿Cómo pueden haber cometido un error semejante? 

No lo comprendía.

El error en cuestión era la equipación, una edición especial en colaboración con la línea de Kobe Bryant. 

Una temporada después, el club no solo mantiene la colaboración sino que ha lanzado una nueva equipación que, objetivamente, es preciosa, pero no por eso deja de manchar los valores de los que tanto presumimos como culés.

Aquel día perdimos el partido, pero también, parte de la dignidad.

SER DEL BARÇA ÉS…

Mi equipo, mis colores, mi club siempre fue el F.C.Barcelona. Nuestra relación ha tenido altibajos pero siendo de Barcelona, nacido en los 80, viviendo la época del Dream Team, de los partidos en abierto en Tv3, de Stoichkov, Romario, Ronaldinho, Messi, Guardiola… es muy difícil que no se te erice la piel con los colores blaugranas.

El fuckbol, concretamente los partidos del Barça, es el único deporte que puedo ver sin aburrirme. 

Básicamente por dos motivos. 

Por un lado los recuerdos de mi infancia, donde muchos fines de semana coincidían partidos en la tele y pizza para cenar. Además era de las pocas aficiones en común con mi padre, así que el vínculo es un lazo familiar sutil en una familia donde, por carácter y educación, las muestras de cariño siempre fueran escasas.

Y por otro lado el sentimiento de pertenencia, de amor por nuestra lengua, cultura y tradiciones. Una especie de mini-nacionalismo que siempre mantengo a raya para que no crezca y se pudra pues enorgullecerse de algo totalmente azaroso y subjetivo me parece, cuanto menos, peligroso y absurdo.

Sea como sea, sóc del Barça aunque sea un mal culé, que disfruta de las buenas temporadas y desconecta de las malas. No voy a permitir que un juego de ricos afecte negativamente en mi vida. 

Aún así, el Baloncesto ha sido y es mi deporte favorito. Y si tengo que escoger con un espectáculo deportivo me quedo con la NBA. 

Por eso, cuando me enteré que mi equipo iba a lanzar una equipación en colaboración con una leyenda del Baloncesto, casi me emociono. 

Básicamente porque esa leyenda era la Mamba Negra, un jugadorazo que representa los títulos y el nivel que me gustaría que el Barça exhibiera pero un deportista cuyos valores difieren mucho de lo que siento y me gustaría que representase el equipo de mi vida. 

Y es que la carrera de Kobe tiene tantas luces en el parqué como sombras fuera de el. 

MÉS QUE UN CLUB

Por si eres ajeno al futbol y no conoces la historia del Barça quiero ponerte en contexto de por qué siempre defendemos que es mucho más que un club de futbol.

En 1968, Narcis Serra, en su toma de posesión como presidente proclamo la cita de “El Barça es más que un club” que con el paso de los años se convertiría en un eslogan y parte del branding del equipo. En plena dictadura franquista, fue una forma sutil y subliminal de posicionar al club como un símbolo  del sentimiento catalanista oprimido en la sociedad de entonces.

Durante la dictadura el Camp Nou se convirtió en un espacio seguro donde se podía hablar catalán, lengua perseguida y oprimida por el autoritarismo fuera del estadio.

“Ahora el Barça es más que un club no sólo por su defensa del sentimiento catalanista y democrático, y por constituir un factor fundamental de integración de los recién llegados a Catalunya, sino también por ser una herramienta de trabajo social y solidario en pro de las causas más nobles, como lo demuestran los convenios firmados con UNICEF, ACNUR y UNESCO y toda la tarea que lleva a cabo la Fundación del FC Barcelona. “ (extraído de la web oficial del club)

Además el club sigue perteneciendo a los socios, algo poco habitual en el futbol moderno, donde multimillonarios suelen comprar equipos como juguetes de ricos u otros acaban saliendo a bolsa y convirtiéndose en sociedades anónimas.

También es significativo su compromiso multideportivo, con decenas de secciones, 5 de ellas, profesionales y una fuerte apuesta por del deporte femenino. 

Y por si fuera poco, desde la llegada de Laporta en 2003, el club se convirtió en uno de los primeros grandes clubs en expulsar a los hooligans más radicales del equipo, los Boixos nois.

La directiva les retiró la financiación, las entradas gratuitas, los espacios para almacenamiento de pancartas y se expulsó a todos los miembros que cometían actos violentos o proferían cánticos racistas e insultos graves. 

Tardaron en hacerlo y aun así, fueron los primeros en mostrar el camino. Si queremos un fuckbol del que no avergonzarnos, tolerancia cero con los fascistas. 

Añádele el modelo de la Masía y tendrás un esquema resumido pero bastante aproximado de la magnitud del club y su eslogan. 

Pero si el Barça es més que un club, ¿Kobe Bryant es más que un jugador?

LA LEYENDA

Siempre aprecié el nivel leyenda de Kobe pero nunca fue santo de mi devoción.

No tenía estilo propio, todos sus movimientos, sus gestos, su actitud, todo, era un reflejo de MJ. 

Aún así, los números hablan por si solos…

5 campeonatos NBA

2 medallas de oro olímpicas

1 MVP de la temporada regular y 2 de las finales

18 veces All Star y 4 veces MVP del partido 

Y el 4o máximo anotador de la historia de la liga

Entre otros récords y estadísticas inaccesibles para los mortales.

Pero ninguno de dichos títulos le permitió esquivar la guadaña el 26 de enero de 2020 en un accidente de helicóptero. 

Si en 2008 la NBA, gracias a la medalla de oro de la selección nacional, inició una campaña de blanqueamiento de su imagen, después de su muerte, se acabó consagrando; todos sus errores y defectos parecieron desvanecerse.

JUICIO

Muchos no lo recuerdan pero Kobe tuvo un juicio por presunta agresión sexual a una chica de 19 años. Según Kobe fue una relación consentida, pero…

La acusadora de Bryant dijo que se besaron consensualmente, que ella comenzó a alejarse cuando él se quitó los pantalones, que la tocó y se frotó contra ella incluso cuando ella le dijo “no” y que finalmente la penetró a la fuerza.

Ella denunció el caso ante la Policía de inmediato. Cuando interrogaron a Bryant, él negó tres veces haber tenido relaciones sexuales con ella antes de enterarse de que habían tomado semen y pruebas de sangre, y luego admitió que los dos habían tenido relaciones sexuales, insistiendo en que fue consensual. El crimen que sí confesó, entre lágrimas, fue el de “cometer un error y ser un adúltero”.

La fiscalía mostró, durante la presentación de pruebas, evidencia de laceraciones —“demasiadas para contarlas”— cerca de la vagina de la acusadora. La defensa enfatizó su promiscuidad, su lucha contra la depresión y su entusiasmo por conocer a una leyenda del baloncesto. La prensa también enfatizó esto. No hubo juicio penal porque la acusadora dejó de cooperar. Ella ganó una disculpa del atleta: “Ahora entiendo cómo se siente ella y que no dio su consentimiento para el encuentro”. También ganó un acuerdo civil.

(extraído de Washington Post)

Agresión sexual aparte, Kobe y su perfil obsesivo ya daba pistas de una personalidad, a mi parecer, con rasgos “psicopáticos”.

MAMBA MENTALITY

A posteriori del juicio, Kobe decidió crearse un alter-ego para separar sus problemas personales del rendimiento de la pista. Para alejarse del escrutinio público construyo el concepto inspirado en Kill Bill, donde Uma Thurman se apropia de dicho apodo.

Además representaba una metáfora; Kobe se cambiaba de piel como una serpiente para crear un nuevo yo. 

Y en ese nuevo personaje era una especie de asesino que entraba en la cancha exclusivamente para destruir a sus rivales. 

Kobe mostraba frialdad llevada al extremo. Solían decir de él que tenia una altísima estabilidad emocional bajo presión. En la cancha eliminaba cualquier muestra de empatía o amabilidad hacia sus compañeros. 

Solo hace falta recordar el fragmento del documental Reedem Team donde sus compañeros de selección se quedaron perplejos cuando Kobe, horas antes de la final olímpica contra España, les anunció que lo primero que haría seria marcar territorio con una falta contundente a su amigo Pau Gasol, para que este, no se confundiera. 

Me hubiera gustado a ver a Marc en la posición de Pau ¿cómo hubiera reaccionado? ¿Kobe se hubiera atrevido?

En fin, si le haces eso a un amigo, que le harás a tus enemigos…

Kobe también destacaba por parecer extremadamente carismático a la vez que solitario y antisocial. No buscaba caer bien ni entablar amistades profundas, exigía estándares brutales que fracturaban sus relaciones, como le pasó con O’Neal. 

Exjugadores menos consolidados, como Paul Shirley, afirmaron haberse sentido intimidados por él, describiéndolo coloquialmente como un «sociópata» debido a su falta de emociones cálidas en el día a día laboral

Y sí, entiendo que para ser una leyenda necesitas tener estándares altos pero nadie te da derecho a ser un capullo con tus compañeros y pedirles el mismo nivel de obsesión. No dejan de ser personas en un entorno laboral y mientras sean profesionales y cumplan con sus obligaciones, no tienes porque exigirles más.  

Imagínate tener a un compañero así en tu oficina…qué pereza.

A todo eso súmale un ego descomunal y una ética de trabajo excepcional y el resultado es un villano digno de Marvel. 

Hay una escena propia de un trailer del UCM donde, Matt Barnes, entonces jugador de los Magic, se disponía a sacar de banda y para intimidar a Kobe, que estaba justo delante, le lanza una finta a la cara, simuló que le lanzaba el balón con fuerza a la cara.

Pues bien, Kobe ni pestañeó, se mantuvo frío como el hielo.  

Enfermizo.

Es curioso como, tanto Phil Jackson, como Tim S. Groover, su entrenador y preparador físico, en sus respectivos libros “Once anillos” e “Implacable” describen situaciones de la Mamba Mentality que, a priori, parecen elogios pero si los lees con atención, se pueden interpretar como todo lo contrario. 

Supongo que vieron de cerca sus luces y sombras y aún tratando de ser honestos, el cariño personal les impidió ser brutalmente honestos.

Pero a mi no me lo impide, así que quiero serlo.

CALMA MENTALITY 

Honestamente, hay una parte de mi que envidia la Mamba mentality. Esa seguridad en uno mismo, ese compromiso con tus objetivos, ese nivel de excelencia y exigencia. 

Admirable.

Pero no es para mi.

Ni probablemente para el 99% de la población.

Porque no todos tenemos su genética, su contexto familiar, su talento, sus oportunidades…

Ni su carácter capaz de tolerar todo ese estrés y exigencia.

La mayoría de nosotros, si nos exigiéramos tanto acabaríamos estresados e infelices y lo peor de todo, nuestros éxitos no serían ni remotamente parecidos a los de Kobe.

Admiramos a Kobe como si la obsesión y disciplina condujera al éxito pero en realidad la mayoría de personas, si replicáramos su mentalidad, fracasaríamos estrepitosamente.

Más estresados, más enfadados, más aislados, más enfermos.

Groover explica en su libro que muchos deportistas de élite, para compensar tanta presión y estrés, tienen un lado oscuro, una afición moralmente dudosa que les permite desfogarse. En realidad todos tenemos un lado oscuro pero está claro que cuanto más grande es la luz, más sombra genera. 

Vivimos en una sociedad capitalista utilitaria que solo nos quiere como consumidores o como generadores de riqueza y por ello hemos convertido comportamientos potencialmente tóxicos en virtudes, solo porque produjeron resultados extraordinarios en UN ámbito de la vida (el baloncesto) pero ¿a qué precio? 

Que se lo pregunten a Katelyn…

VALOR$

Volviendo al partido del 25 de noviembre de 2025, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el Barça jugó contra el Chelsea vistiendo precisamente la camiseta de la colaboración con Kobe Bryant.

Y si la colaboración en sí ya me parecía un error, lucirla un día como ese, me resultaba incomprensible. 

Si yo, desde mi casa, medio fumao viendo al partido pude darme cuenta de dicha contradicción ¿cómo no lo pensó nadie dentro del club? ¿Y de Nike? ¿Nadie? ¿En serio?

Blanqueamiento moral 100% completado

Con esto no quiero decir que debamos cancelar a Kobe o borrar todo su legado deportivo. 

Pero de ahí a asociarte con su marca hay un trecho en el que los valores del Bar$a se están hundiendo. 

Quién sabe. 

Tal vez de aquí a unos años acabemos homenajeando a Dani Alves.